sábado, 17 de abril de 2010

EL LIBRE PENSAR, EL LIBRE DECIR

“La ciencia demuestra que el ser humano progresa reduciendo su egoísmo y ampliando su empattia”

JEREMY RIFKIN

Si realizáramos un paneo de la historia del ser humano hasta nuestros días podríamos apreciar la cantidad de avatares por los cuales transitó. Pero si hay algo a lo que no renunció nunca es a la emisión de la palabra como producto de sus ideas.

Sin embargo en el presente estamos siendo testigos de actos de violencia hacia aquellos sujetos que no sostienen la misma concepción de ideas. Parecería que los funcionarios que ejercen el poder no saben administrar, pues eso es lo que son, administradores, ya que el único que detenta el poder es el pueblo sin que los ciudadanos se expresen de manera acorde con los conceptos republicanos.

Esto significa que en nuestro país se está gestando un fenómeno que atenta contra la libertad de expresión y la pluralidad de ideas. Pero lo que es más grave aún es que tratan vía escaramuzas mediocres no permitir el accionar del congreso que es la institución que garantiza estar en estado de derecho, de lo contrario estamos inmersos en una pseudo democracia.

Los orígenes del psiquismo humano para cumplimentar su desarrollo con calidad deben estar en armónica homeostasis, cuando esto no se da se hacen presentes las patologías. La manera en que se ha instalado la falta de criterio de realidad y de no reconocimiento en el Otro está colocando a los sujetos en un camino de violencia continua que no hace más que subsumirnos en espacios bizarros y discursos vacíos al decir de Lacan.

En el seminario XVII Jacques Lacan trabaja los diferentes discursos y le da especial preferencia al discurso carente de racionalidad, sin contenido que es utilizado por aquellos sujetos que no han desarrollado empatía que solamente son en función de su ego y que si no encuentran adeptos , los consiguen a través de la fuerza, de la agresión y el descrédito del semejante. De esta manera están actuando aquellos funcionarios que dirigen el país.

Da vergüenza ajena escuchar a los legisladores disciplinados por el poder no por la profundidad de sus conocimientos. Difaman a quienes no comparten esta alienante actitud y se muestran como niños de mas de cincuenta caprichosos y enfurecidos utilizando la amenaza para conseguir sus objetivos. Pero lo más deprimente es que en aras de conceptos altruistas como son los derechos humanos, la libertad de prensa, la educación o la salud ofrecen discursos estentóreos que ni ellos se los creen. Tratan al pueblo con menosprecio y lo subestiman, no saben que las palabras vertidas quedan en archivo como decía Derrida así como también las mismas palabras te muestran tal cual sos y de eso si no se puede huir.

No se debe permitir estos atropellos, estas acciones de pulsión de muerte; estos sujetos están muy enfermos y la ciudadanía tiene que comprender que sin justicia no puede haber paz y que en estos momentos se están vulnerando la legitimidad del pensamiento y la palabra.

No se pueden esperar soluciones mágicas de quienes en forma recurrente violan leyes y las manipulan de tal manera que presenten visos de realidad. Ese proceder delata la patología de estos individuos.

Nuestra tarea es peticionar desde las vías de la justicia que nos asiste a exigir el funcionamiento del parlamento como corresponde sin patoteos y amenazas y sobre todo sin ningún tipo de temor.
Nos debemos el garantizar el futuro de nuestros hijos y nietos.

¿Dónde quedaron los valores propuestos por los prohombres de la patria?
¿Qué bicentenario suponen festejar?
Quizás el bicentenario de los nativos olvidados en el norte, de los que duermen en la calle no muy lejos de la casa rosada o en las escalinatas del subte sobre papel de diario o de los que no tienen trabajo y tienen que pedir un plato de comida en los comederos o en las iglesias.
Se puede ser tan cínico para hablar de festejo en medio de un país desvastado por psicópatas?

Lic Noemí Di Donato
Psicóloga U.B.A
Magister U.B.A
Doctoranda

lunes, 1 de marzo de 2010

¿Qué entendemos por Violencia Doméstica?

“…la persona muerta deja de existir…
“El criminal usurpa la compasión que merece la víctima. El se roba el público de la víctima junto con su vida”.

WILLARD GAYLIN 



 
Es notorio el acrecentamiento de las consultas acerca de los embates en el hogar. Sin embargo lo más preocupante es que la demanda no está focalizada en ella sino que se hace presente transversalmente.
Qué quiero decir con esto?
Se puede analizar desde diferentes aristas. Una de ellas puede ser que no han podido decodificar el significado de las actitudes agresivas del semejante. Otra es la apuesta del día a día que alimenta la creencia que no se va a volver a repetir a pesar que la realidad les muestra otra cosa. Aparece el pensamiento mágico de que todo va a pasar y así se escucha “el es bueno, a veces se pone un poco nervioso” …
La violencia doméstica tiene efectos muy graves que se transmite a todos los miembros del grupo familiar.
Qué le sucede a la víctima del maltrato? Por qué lo justifica o lo niega?
Además de las lesiones físicas y psicológicas de la víctima se produce un proceso interno por medio del cual advierte un sentimiento de inseguridad e impotencia. Esto produce experiencias traumáticas tales como desorganización de la conducta, la incredulidad de lo vivido, conmoción, angustia, depresión y lo más acuciante: comienza a tener miedo. A todo esto le debemos agregar la aparición de síntomas inmediatos o mediatos, florecen reacciones retroactivas hasta varios meses después de haber acontecido el hecho. Las impresiones de pérdida, de culpabilidad, el descenso de la autoestima y de la autoconfianza, pesadillas, llantos, cambios afectivos bruscos, ideas paranoides, obsesivas, fóbicas y miedo crónico constituyen todos o alguno de los factores que van a arrebatar un lugar en su conducta.
Prevalece para la víctima otro factor de relevancia en el estudio de este flagelo, cuando el delito es cometido por un familiar, la víctima tiene dificultades para pedir ayuda, se sumerge en un conflicto de lealtades paralizante. Se encuentra imposibilitado de internalizar un criterio realista, la extrañeza y la angustia pueden rezagar la respuesta o acelerar una respuesta no deseada. No puede deducir que esta sucediendo, por consiguiente no utiliza defensas o precauciones.
Además a consecuencia de este pensamiento psicodinámico tampoco le será fácil denunciar dado que la culpa recaerá en el yo y la hará punible de la desintegración familiar sumado al sostenimiento ideico del perjuicio que le otorgará al agresor.
Otro aspecto a tener en cuenta y que es sumamente grave es la reacción de la sociedad para con la víctima; aparece el rechazo, la culpan, no le dan crédito a sus vivencias de maltrato. Pero lo más peligroso radica en la falta de entendimiento que también adosa la justicia ante estos casos extremos.
Muchos de Uds. seguramente se estarán preguntando cómo puede ser; si es así, me consta.
En la actualidad, como terapeuta de parte, estoy asistiendo a la irracionalidad de dos juzgados de familia que están vulnerando con manejos psicóticos, sí, ergo psicopáticos la realidad de maltrato de las víctimas. No es para nada novedoso que el discurso jurídico pretende certezas, eso para el discurso analítico es invalidante. Los analistas trabajamos con la subjetividad y todo lo que de ella emane. Los jueces necesitan sanciones y en muchas oportunidades, por no decir en un alto porcentaje, nos encontramos frente a situaciones que reclaman que la justicia opere desde otro lugar que no sea el del poder y de la supuesta sabiduría de los guetos monárquicos del siglo XVII. Los señores jueces de familia en su gran mayoría se erigen como la ley misma per se con el perjuicio de que la ley pasa a ser concebida como tal de acuerdo con el juzgado que la ejecute. Así se podrá escuchar en los pasillos de los juzgados, obsoletos, cargados de papeles, la famosa frase que circula “que juez te tocó, a ese sabe es coherente, o uh!!! Ese justo te fue a tocar, es de lo peor!“
La pregunta que deberíamos realizarnos sería por qué no se realiza un examen psicofísicos a quienes se supone tienen la tarea de administrar justicia no ser la JUSTICIA?

“El fin del poder es articulado como tal por el factor de degradación que acarrea en el training” Escritos 2 de Jacques Lacan

Noemí Di Donato
Lic. en Psicología U.B.A
Magister U.B.A
Doctoranda U.B.A

miércoles, 24 de febrero de 2010

Las representaciones de la sociedad acerca de la escuela y los actos de violencia

“…La represión parte del Yo, quien, eventualmente por encargo del Superyo, no quiere acatar una investidura pulsional incitada en el ello.”…
Sigmund  Freud
 
 
Con esta introducción de Sigmund Freud me propongo que reflexiones acerca del espacio social tan controvertido que ocupa la escuela hoy.
La representación de la escuela para la sociedad surge a partir de la necesidad de dotar a los sujetos de competencias, normas y valores para el desarrollo de la misma.
Resulta contradictorio que a los resultados a los cuales se han arribado en la actualidad la ubican en un espacio de menosprecio y desvalorización.
Muchos analistas se interrogan acerca de esto sin alcanzar una respuesta satisfactoria.
La escuela está destinada a formar sujetos autónomos, racionales y críticos.
Qué sucede entonces que las políticas educativas mientras lo enuncian en los estentóreos curriculums los reprimen en acto?
Es muy simple si tomamos la decisión como formadores de nuevas generaciones aptas para resolver los problemas del futuro si de una buena vez nos revelamos contra la demagogia de los discursos vacíos; como diría Lacan.
Esta disfuncionalidad genera un clima de tensión entre los educadores y se transfiere a los alumnos, que en plena construcción psíquica, no logran decodificar los mensajes y su respuesta es la violencia ante la falta de sentido que emana del discurso educativo per se.            
Cómo avanza la agresión en los establecimientos educativos?  Dónde se origina? Quiénes la propulsan?  A quienes beneficia?

Todas estas  preguntas surgen y no por casualidad ahora sino por causalidad. Si por causalidad del advenimiento de políticas nefastas, de exclusión que han dejado al sujeto desprovisto del si mismo y expuesto a la  adversidad descarnada.
Porque no existe una infancia sino infancias que a partir del deseo Superyoico desmedido de aquellos que dirigen los destinos del país han sido mutiladas, negadas y apresuradas a cumplimentar roles que le son ajenos.  Cómo entonces hace el infans para sobrellevar tamaña empresa que no le pertenece? Cómo hace el infans para dirimir la exigencia de un adulto, que aún no es,  en la casa e intentar ser un niño en la escuela?
Si, cómo hace el púber para asumir la responsabilidad de cuidar a hermanos menores, de llevarlos a la escuela y a su vez él ir también como uno más?  Cómo hace para acomodar al que hace unos instantes era un adulto para tomar decisiones con sus hermanos y ahora así ipso facto transformarse en un niño que obedece al adulto?  
Existe más violencia que aquella que le niega al Otro las posibilidades de ser considerado un ser humano?
Existe más violencia que aquella que valiéndose del poder hegemónico subsume a las generaciones futuras en un circuito oscuro?
No es obsceno emitir discursos histéricos, victimisantes y abultados de terminología cada vez más incoherente?
Cuál es el beneficio secundario de tamaña hostilidad desplegada con responsabilidad absoluta a la escuela  y por ende a los niños ergo a los docentes? 

Será quizás entre las muchas hipótesis que podemos enunciar, el yo de estos personajes conserva la vanidad narcisista de otrora que lo reviste de cierto hiperpoder que lo legitimaría para avasallar al Otro.

Lic. Noemí Di Donato U.B.A
Magister U.B.A
Doctoranda U.B.A

jueves, 11 de febrero de 2010

La sociedad actual y el miedo

“No se necesita un motivo para tener miedo (…) Yo me asusté, pero esta bien tener miedo sabiendo por qué (…)
Émile Ajar (Roman Gary). La vie en sol"



El miedo es un sentimiento que conocen todas las criaturas vivas. Los seres humanos la comparten con los animales.
Los estudiosos del comportamiento animal manifiestan que estos poseen un amplio repertorio de respuestas que utilizan ante la presencia de un peligro inminente.
Por el contrario los seres humanos cuando se enfrentan a una situación amenazadora utilizan dos respuestas posibles la huida y la agresión.
Hoy por hoy esto se visualiza con mayor intensidad pues los sujetos se sienten mucho mas expuestos al mundo exterior desde tres dimensiones a saber:
Los que amenazan el cuerpo y las propiedades de las personas, otros que amenazan la  fiabilidad del orden social del que todos sabemos depende la seguridad del medio de vida y por ultimo aquellos peligros que amenazan el lugar de la persona en el mundo: su posición en la jerarquía social, su inmunidad a la degradación y la exclusión social.
Todas estas cuestiones hacen que la vulnerabilidad de las personas muestre su alto grado de virulencia.
En la actualidad el exhibicionismo de la inseguridad es considerado por aquellos dirigentes como una forma de convivencia humana natural.  Sabemos que la seguridad absoluta no existe pero también forma parte de nuestro conocimiento que el caos por el caos mismo impide una avenencia armónica.
Nuestra vida se compone de momentos placenteros y momentos displacenteros, vale decir que no hay presencia absoluta de uno u otro.
Freud lo manifestaba de esta manera en El malestar en la cultura “ ..Que es lo que los  seres humanos mismos dejan discernir, por su conducta, como fin y propósito  de su vida?  Que es lo que exigen de ella, lo que en ella quieren alcanzar? No es difícil acertar con la respuesta; quieren alcanzar la dicha, conseguir la felicidad y mantenerla.”
Entonces que suponen que quieren quienes dirigen la sociedad hoy?  Tampoco resulta  dificultoso averiguarlo. Querrán perpetuarse en el poder? Querrán demostrar y demostrarnos que solo ellos pueden disipar toda posibilidad de temor e inseguridades de todo tipo?
Es probable,  la mentalidad tan pequeña y mezquina que los guía así lo predice.
El miedo adquiere entonces dos ribetes contrapuestos, uno que esta vinculado directamente con cada uno de nosotros como sujetos pulsionales y el otro que responde a los beneficios de quienes obtiene una plusvalía  secundaria como ganancia hedonística.
La convivencia humana sólo es posible cuando se aúna una mayoría más fuerte que los individuos aislados, y cohesionada frente a estos.
Es por eso que el miedo constituye, el más siniestro de las  múltiples catástrofes que  se anidan en las sociedades abiertas de nuestra época. Pero son la inseguridad del presente y la incertidumbre sobre el futuro las que traman y crían nuestros temores más imponentes e insoportables.
Reflexionemos con Woody Allen:
“La humanidad está hoy, más que en ningún otro momento anterior de la historia, en un auténtico cruce de caminos. Uno de ellos lleva a la desesperación y a la desesperanza más absoluta. El otro, a la extinción total. Recemos para que tengamos la sensatez de eligir correctamente…”


Noemí Di Donato
Magister U.B.A
Lic. en Psicología U.B.A
Doctoranda U.B.A

martes, 29 de diciembre de 2009

Entre dos mundos - La infancia y la adultez

“ La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir, nada hay mas insensato que pretender sustituirlas por las nuestras ”Jacques Rousseau  (1712- 1778) Filosofo Frances.

No es para nada casual que comience mi artículo con esta frase de Rousseau. Es necesario que comencemos a reflexionar acerca de las situaciones que llevan como protagonistas de hechos delictivos a los menores.
Que es lo que esta pasando? Piensan Uds. que estos jóvenes actúan premeditadamente?  Es valido analizar esta temática tan conflictiva  desde la resolución de algunos políticos que  proponen la baja de imputabilidad?
Seguramente debe existir en cada uno de sus hogares estos interrogantes y muchos más. Vamos a intentar esclarecer algunos conceptos.
El sujeto parlante  justamente por el hecho de hablar lo hace desde diferentes lugares y esos lugares no son cualquier lugar sino que esta determinado por la pertenencia que el individuo denote.  Es así como Lacan determino la existencia de cuatro discursos;  el discurso del amo, el discurso universitario, el discurso jurídico, el discurso del psicoanálisis.  
Los analistas que trabajamos con menores que han delinquido o que son victimas de violencia observamos la gran diferencia existente entre el modus operandi del juez y nosotros. Es de gran importancia poder explicitar en que consisten estas diferencias para poder entender y porque no comenzar a pensar en nuevos modos de abordaje de la delincuencia juvenil así como también de la construcción de la prevención correspondiente. 
El aparato jurídico se posiciona en el lugar de búsqueda de la verdad, para ello evalúa la conducta manifiesta; mientras que el analista va a trabajar con lo latente que se va a inferir desde lo manifiesto. En ese sentido la ley para el juez debe ser conocida y tiene que dar respuestas, el sujeto es tomado como un objeto.
Pero de que verdad se habla? Cual es la verdad de estos niños que salen a matar?
En esa postura se conocerá que el adolescente es actuador y estos adolescentes más aun. Como van a poder conocer la ley si no han sido atravesados por la ley del padre, esa ley que permite la instalación de los limites que van a operar en la construcción de la subjetividad.
Estos niños carecen de una sin numero de condiciones básicas para la restructuración de su psiquis que los dejan a merced del devenir de la vida y los coloca en un lugar de objeto y de esa manera actúan.   Cuando el joven sale con un revolver sale a matar o morir. En este punto el juez exige la explicación, la certeza y el niño no se la pueda dar y la institucionalización del menor tampoco lo lograra.
No lo logra porque el menor tampoco lo sabe. Hay que trabajar con estos adolescentes desde otro lugar hay que permitirles la escucha, el fortalecimiento de vínculos con el Otro.
Se escucha con frecuencia a quienes han sido victimas de la perdida de un ser querido manifestarse adherirse a la cárcel en forma perpetua. Es comprensible el dolor ante tamaña perdida pero trato que se comprenda de manera incipiente los factoras que están posibilitando el delito. En esa puesta en escena delictiva de los menores hay una demanda de ser tenidos en cuenta, de ser tomados como sujetos de la cultura como cualquiera de nosotros.
Una de las maneras de intervenir es aquella que han comenzado a poner en practica algunos jueces y que consisten en la integración de programas donde el menor se inserta en trabajos terapéuticos que le permiten ir pudiendo simbolizar ya que una de las fallas graves de estos niños es la incapacidad de simbolizar,  es decir a poder ser hablado y hablar de si. Para ellos la palabra y la acción son lo mismo.
Días pasados una colega me contaba que estaba trabajando en uno de estos programas y uno de los jóvenes que le había sido derivado era porque había matado a otro  que lo llevo a hacer eso? Le pregunto  y me cuenta que la victima le dijo que donde lo viera lo iba a matar; este joven fue a su casa tomo un revolver y lo mato, lo mato porque lo había dicho nada mas.  Fíjense como las palabras tomaron el espacio de la actuación en el, no lo simbolizo lo actuó.  La pulsión se hace hacer.
Amerita a reflexionar entonces que es menester comenzar a poner en practica los programas que dan lugar al trabajo de los analistas para que estos jóvenes puedan advenir sujetos, esa es la manera que puedan comenzar a considerar al semejante.
Otra pregunta a realizarnos seria por que algunos jueces tiene la mirada puesta en estas cuestiones y otros no?  Por que no pueden establecer otras pautas desde un trabajo realmente interdisciplinario? 
Aun les resulta ajeno entender que el sujeto es acorde con su causalidad psíquica, su singularidad, su historia y su contexto.
La proliferación del delito en los jóvenes esta relacionado con las políticas publicas  que han diseminado leyes donde los sujetos mas vulnerables han quedado expuestos a la realización de tareas no acordes con su edad debido a la expulsión sistemática de sus padres del mercado laboral.
Estamos vivenciando momentos difíciles para los seres humanos no será el momento propicio para comenzar a trabajar en equipo dejando de lado la cuestión del poder?

Lic. Noemí Di Donato
Magíster
Doctoranda

Acerca del abuso sexual infantil

La sexualidad humana es un proceso a construir y constituye un estilo más de comunicación entre los seres humanos.
Estamos hablando de un proceso por consiguiente comienza con el nacimiento y va desarrollándose hasta la adultez, etapa en que alcanza la madurez y a la que se denomina genitalidad. En algunos casos no se alcanza tal madurez, por lo que la sexualidad queda en un plano infantil, pregenital; es decir inmadura.
Vale decir entonces que la sexualidad será madura si cursa todas las etapas del desarrollo psicosexual para llegar a la adultez le permitirá ejercerla con plenitud, libertad y, responsabilidad.
De esto se desprende que un niño no se encuentra con las herramientas para abordarla.
Cuando un adulto abusa de un niño se produce en el  una conmoción psíquica que produce acumulación de tensiones que no puede descargar.  El niño/a no puede organizar respuestas psíquicas para elaborar una descarga.
Muchas veces el abuso se realiza intrafamiliarmente; es decir por el padre, hermano, tío etc. En estos casos el infante experimenta lo que se denomina secuestro afectivo pues se produce una introyeccion del agresor no permitiendo la denuncia pues convive con el.
Como se detecta un abuso sexual infantil?
En líneas generales  los niños hacen observables cambios de actitudes a saber: tristeza, excesiva docilidad, desconfianza, actos impulsivos; no se producen todos al mismo tiempo ni en cualquier momento. Es en función de esto que se hace indispensable estar atentos y no dejar a los niños solos.
Existe una característica bastante frecuente en la clínica la presencia de una madre negadora, minimiza los hechos y realiza una desmentida constante.
El abusador establece con su victima una descodificación muy especifico interpreta que el otro no es un semejante sino un objeto de su satisfacción. Desde ese contexto el abusador no se siente culpable y es reincidente. En el abusador falla la represión
El abusador ejerce sin ningún tipo de cuestionamiento el poder sobre el otro  un poder patológico que lo subsume al niño a la orfandad.
Se hace entonces obligatorio la denuncia cuando se tiene una minima sospecha de que  existe un abuso sexual en un niño(ASI) . Cualquier adulto que este en contacto con alguien en estas condiciones debe denunciar y dar intervención a las autoridades correspondientes.
Detrás de esta situación aberrante existe un sujeto en formación que se le esta cercenando su salud física y psíquica
La seriedad del tema requiere la participación de la sociedad en todo su amplio espectro desde la salud y la justicia.
“Dentro de cada niño existe una historia que necesita contarse, una historia que nadie mas ha tenido tiempo de escuchar”
                    Donald Winnicott

Lic Noemí Di Donato
Magister U.B.A
Doctoranda U.B.A

jueves, 19 de noviembre de 2009

Relaciones intempestivas

En la actualidad asistimos a situaciones de falta de comprensión entre los sujetos.
 
Las vinculaciones humanas se encuentran complicadas y en algunos momentos asistimos a un cierto estremecimiento frente a la modalidad de resolutiva que se tiene frente a los conflictos.
La pregunta de rigor que escucho tanto en la clínica como en la cotidianeidad es, qué sucede que el contexto esta invadido por la intimación?
Se podría ir analizando los acontecimientos intrapsiquicos que permiten el afloramiento de la violencia en los sujetos. 

 
La violencia es un sentimiento inherente a la naturaleza humana, la cuestión es acceder al conocimiento de la misma y a sus implicancias.
En “El malestar en la cultura” Freud hace mención a que los sujetos tienden a segregar del yo todo aquello que le pueda llegar a devenir fuente de displacer construyen un puro yo-placer al que contraponen un afuera amenazador.
Les resulta, a este tipo de individuos, prácticamente imposible abandonar aquella primera experiencia primigenia intrauterina que los proveía de todo lo necesario sin ningún planteo forzoso. Encuadrados en esta representación, como se puede inferir resulta complejo la adquisición del principio de realidad. El hecho gravita en que el yo para defenderse de ciertas gravitaciones displacenteras provenientes de su interior para defenderse no utilice otros métodos que aquellos de los cuales se vale para un displacer de origen externo; es así como se original las perturbaciones patológicas.

 
De esta manera los invito a pensar acerca de cuanta satisfacción real se puede esperar del mundo exterior? Esta pregunta me parece clave ya que en la medida que la podamos precisar se podrá independizar del mundo exterior y dará lugar a la intervención de una fuerza con la que el mismo crea contar para modificarlo según sus deseos. En este plano resultara decisivo en la constitución psíquica del individuo.

 
Todo esto nos debería hacer recapacitar acerca del modus operandi de nuestras relaciones entre semejantes. Si no reconocemos los limites de nuestro propio placer no vamos a poder escuchar y ser escuchados, no vamos a poder llevar a delante un proyecto de ninguna índole.
Es destacable la poca capacidad de tolerancia que se observa en los sujetos, tiene que ver de manera intrínseca con la ignorancia de nuestro paupérrimo concepto de placer. Insistimos de manera recurrente a que hay que lograr el máximo de placer sino no vamos a poder vivir. Cuan equivocados estamos, dejamos de lado la cantidad de aspectos que convocan al vivir y que tiene relación directa con el sentir del vivir a construirse entre todos y que es de esa manera que se crece.

 
El éxito no es para siempre y tampoco es lo único que deberíamos perseguir.
En otro orden de cosas que es el éxito para Uds? Creen haberlo alcanzado? Por que?

Sabían las características de nuestra esencia humana?
Si nos respondemos cada uno de nosotros a estos interrogantes tal vez podamos encontrar la manera de vivir mejor.

Lic. Noemí Di Donato
Magister U.B.A
Psicologa U.B.A
Doctoranda U.B.A