domingo, 3 de noviembre de 2013

¿Qué nos sucede?

Elegí en esta oportunidad un título sugerente, que nos permita pensar. Sucede, que al ser tan amplio de alguna manera nuestra mente instantáneamente comienza a circular en forma amplia.
¿Qué significa esto? Pasamos de situaciones personales a situaciones más amplias. En este punto nos interrogamos e inmediatamente encontramos la respuesta justa NADA.
Si NADA porque si entramos a bucear nos asustamos. Aquí aparece uno de nuestros grandes inconvenientes, nos pasan cosas pero… nada queremos saber.
Indaguemos acerca de nuestro accionar como ciudadanos… tenemos conciencia real de cual debería ser nuestra participación? ¿Sabemos que sucede a nuestro alrededor?  Estos y otros interrogantes circulan y circulan y no son contestados. Me remito específicamente a la conformación de los Consejos Consultivos, que es un organismo nuevo que permite a los ciudadanos de la ciudad de Bs As ha participar y poder realizar proyectos que mejoren la calidad de vida de  los diferentes barrios que conforman cada Comuna.  
Cuesta compartir ideas, expresarlas, debatirlas. Ayer en la primera reunión de los Consejos, pude observar con un dejo de preocupación la pretensión de algunos personajes de instalarse desde el lugar del patoterismo, de la barricada y de la idea de pretender que algunas personas, mencionadas allí, fueran las que integraran la comisión de elaboración del Estatuto correspondiente a nuestra Comuna. ¡¡¡Estaban dejando de lado la condición sine qua non de participación de todos!!! A pesar de esto se logró que la gente interesada en esa labor se inscribiera. Es necesario analizar esto, persisten en la sociedad sujetos que no quieren que las cosas cambien.
¿Qué esta sucediendo? No se quiere ver, no se quiere escuchar y cualquier actividad planteada en conjunto es vivida como amenazante. Y cómo se actúa ante una amenaza? Desde el no permiso a la escucha, al debate y sobre todo a la argumentación. Por qué? Pues porque no hay intención de verdadero cambio. El cambio surge en el trabajo en equipo con la participación de todos amalgamando el enriquecimiento mutuo.
Pero después cuando las situaciones nos superan aparecen quienes sabían todo, quienes nada tienen que ver, sobre todo si las cosas salieron mal, y en lugar de buscar alternativas, se buscan culpables.
Pero, ¿se resuelven las cosas? Se trata de modificar y, ¿se trabaja para ello? No, para nada, se insiste en soluciones cortoplacistas, mágicas y sin ningún tipo de compromiso.
En la medida en que sigamos esgrimiendo actitudes inmaduras, infantiles, adolescentes no podemos esperar resultados de envergadura y consistentes con las situaciones y sobre todo que dejen enseñanzas éticas para nuestros descendientes.
No nos podemos apartar de la convocatoria de la historia, no podemos ser pseudo adultos, no podemos hacer de cuenta que no nos consta.

“Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes”

- Albert Einstein

El malestar en la Argentina

              “El hecho de que el yo, para defenderse de ciertas excitaciones displacenteras provenientes de su interior, no aplique otros métodos que aquellos de que se vale contra un displacer de origen externo, será luego el punto de partida de sustanciales perturbaciones patológicas”   - Sigmund Freud


Quise introducir este párrafo de Freud para instarlos a reflexionar acerca de la situación que estamos viviendo los argentinos.
Esta  constante búsqueda de encontrar en el Otro lo fallido, lo erróneo y no poder concebir los propios se ha naturalizado entre nosotros de manera preocupante.  Esto es observable en cualquier reunión de ciudadanos que intenta conseguir acuerdos de convivencia sana.
Se dan cuenta de lo que digo? Hablo de llegar a lograr acordar cuestiones que comprometen el día a día!  Y aún así en este escenario no se puede dejar de lado el hedonismo.
El yo ocupa un lugar de supremacía y en ese plano no está dispuesto a abandonar la dicha y mantener la felicidad a ultranza.  En esa línea entonces es que el sujeto se sumerge en una solución peligrosa donde la satisfacción pulsional constituyéndose en causa de grave sufrimiento cuando el mundo exterior nos deja en la indigencia, cuando nos rehúsa la saciedad de nuestras necesidades.
Ese desplazamiento libidinal hacia el otro semejante que lo coloca en ese lugar de no aceptación, hace que la visión que se obtenga de la realidad este centrada en una única premisa. 
Conformamos los argentinos una sociedad autoerótica cuyo devenir depende de la satisfacción plena. Cuando esto no sucede se produce un quiebre que coloca a la subjetividad en riesgo.  Se necesita de un padre proteccionista y poderoso que garantice el porvenir pero al cual hay que obedecer y servir.
Toda idea contraria hace resaltar la agresión y el autoaniquilamiento. 
Existe un dejo de olvido que la comunidad plasma un superyo bajo cuya tutela se produce el desarrollo de la cultura. El superyo de la cultura surge de la impronta que han dejado grandes personalidades inaugurando los preceptos de la ética.
Si tenemos que analizar la realidad en función de la ética nos encontramos con un vacío que raya con la autosuficiencia narcisista en  un estado patológico alarmante.
La patología nos da a conocer gran número de estados en que la disociación yoica respecto del mundo exterior se vuelve incierto y la ambición del poder enfermizo se apodera cada vez más de los que se encuentran en las funciones de gestión.

La pregunta que les dejo es la siguiente Cómo la ciudadanía proyecta su porvenir en este contexto?

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Los escritores en UDA

Fuente: http://www.udacapital.org.ar/noticias/espacio-cultural-los-escritores-en-uda.html
Ámbito de Escritores


Los Autores…


1° PARTE

Lic. Noemí Norma Di Donato
Licenciada en Psicología realizó su carrera en la Universidad de Buenos Aires. Además realizó el Magíster en Psicología Educacional en la Facultad de Psicología (UBA). Actualmente cursando el Doctorado (UBA).
Profesora de Enseñanza Primaria en la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires desde el año 1978, y Directora de Instituciones Educativas de GCBA.

Lic. Patricio Massa
Técnico Superior en Higiene y Seguridad en el Trabajo, Licenciado en Higiene y Seguridad en el Trabajo, de la Universidad de Morón; Ingeniero en Seguridad Ambiental, de la Universidad de la Marina Mercante; Diplomatura en Gestión de Riesgos, de la Universidad de Morón. Trabaja en su especialidad. Se dedica al apasionante mundo de las Letras desde hace tiempo; entre sus trabajos: Deberás entender, Dame tu Mano, Destinos, El Amor. Actualmente escribe en periodismo.com y en Ámbito de Escritores.

2° PARTE

Lic. Miriam Giambuzzi
Actualmente dedicada a la docencia en el Nivel Medio y a la Investigación. Reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde desarrolla gran parte de su actividad. Sin embargo, participa también de distintos Encuentros y Congresos que se llevan a cabo en el Interior del país.Tiene varias obras en su género y se caracteriza por trabajos en narrativas, aunque también ha incursionado últimamente en la poesía. Ha participado en varias antologías de distintos sellos editores.

Prof. Sonia Marelli
Profesora en Educación de Disminuidos (sordos e hipoacúsicos) -Instituto Superior de Formación Docente Especializada de V. López -, y Profesora Especializada en Educación Primaria y Secundaria Básica -Instituto Superior de Formación Docente y T. Nº 46-. Maestría en Danza Contemporánea, Danzaterapia, Teatro y Comedia, y Escritora.
Participación y Colaboración en diversos Proyectos afines, y Actividades en Trabajos de Integración.

domingo, 28 de noviembre de 2010

¿Convivencia o Connivencia?


En estos días se escucha con bastante frecuencia el término convivencia. Es una palabra que convoca, por eso es menester que todos estemos de acuerdo en su utilización. Convivir es estar con otro, ese otro es un semejante con el que estamos dispuestos a compartir situaciones vinculares de diferente índole; laborales, de afecto, de pareja, de amistad, de vecindad etc.  En este marco estaremos interactuando uno y otro en la realidad compleja en la cual estamos inmersos.
En algunas oportunidades compartiremos ideas, en otras las discutiremos en aras de encontrar un punto de inflexión que nos permita abordar cualquiera de las realidades en donde nos encontremos.
Sin embargo en nuestra cotidianeidad nos resulta poco común encontrar este accionar. Por qué traemos esto?
Pues es un aspecto conflictivo en la vida de los seres humanos en cualquiera de los ámbitos que enunciemos.  Por ejemplo las familias adolecen de este ejercicio de la convivencia ya que desconocen el diálogo como metodología de la comunicación real y priorizan las ideas únicas para no tener que fundamentar la elección ante el resto de los integrantes bajo el lema de la autoridad. Nada más alejado de ser autoridad este manejo, la autoridad no es dada, se construye, no se detenta y requiere de todo un trabajo conjunto para legitimarla.
Se infiere entonces que en el sistema familiar como en  cualquier sistema humano son indispensables los límites, si límites, en la vida no podemos formar a nuestra descendencia bajo el lema todo vale, no es sano, pues carece de criterio de realidad. Esto explica el sin sentido que ostentan  algunos jóvenes en  relación con su existencia .
Justamente la convivencia  ejercita la empatía, el saber del semejante y el propio estableciendo códigos que involucran la paciencia, la solidaridad, el ceder cuando sea necesario, el cooperativismo, la honestidad, la confianza.
En eso consiste convivir;  entonces  podríamos preguntarnos cuantas cosas se ponen en juego al interactuar con el Otro en el  sin número de funciones que compartimos con nuestros semejantes verdad?
Los primeros años de nuestras vidas son fundantes para nuestro desarrollo ulterior.  Es en ese período que el cachorro humano se sostiene desde las legalidades suministradas por los adultos  que constituyen su arquetipo de contención. Que sucede cuando esto resulta fallido? Se produce una relación simétrica contraria a la que debería suceder que sería la asimetría y en donde el niño  desconoce la función del adulto que acepta todo lo que propone en una ligazón de connivencia desprovista de toda reglamentación.
En este punto amerita hacer hincapié en los sujetos que ya siendo adultos no tienen idea de que se trata la convivencia y todos su actos se encuentran teñidos de la  connivencia, es así que al igual que en el sistema  familiar, como lo explicitado en el párrafo anterior, los otros sistemas que intervienen en la vida  de un país  se encuentran manipulados por individuos que conciben la existencia bajo la egide de un único modo de pensamiento y por consiguiente el que no este de acuerdo con ello se lo vapulea, se lo discrimina , se lo ningunea y lo más grave se lo   intenta cosificarlo desde un discurso plagado de falacias.
Cómo se puede concensuar en estos términos donde se instala en forma correlativa y consecuente la violencia? Se podría decir sin equívocos que resulta sumamente complicado.  En este escenario se debate el funcionamiento de nuestras instituciones, la familia(célula primigenia), la escuela, los poderes que administran el país, la policía  ergo todos  los demás sistemas que los sujetos van conformando acorde con sus necesidades.
Parafraseando a Freud en su texto “El malestar en la cultura”  nos podríamos preguntar ¿Qué dejan discernir estos seres humanos con su accionar? Cuál es el objetivo de su vida y qué exigen de ella?  No resulta tan difícil de dar con la respuesta correcta: quieren alcanzar la dicha, conseguir la felicidad y mantenerla. Esta aspiración tiene dos aristas una meta positiva y otra negativa: por un lado quieren la ausencia del dolor y del displacer; por la otra vivir con intenso placer.
Rife la vida de estos sujetos el principio de placer. Este principio gobierna la operación del aparato anímico desde el comienzo mismo; es de entender que este programa entra en querella con el mundo entero, con el macrocosmos tanto con el microcosmos.  Es absolutamente irrealizable, las disposiciones del Todo lo contrarían, no se puede ser satisfecho de manera constante, estamos organizados de tal modo que sólo podemos gozar con intensidad el contraste, y muy poco el estado.  Nuestra propia constitución limita nuestra posibilidades de dicha absoluta.  Nuestro propio cuerpo esta destinado a la ruina y a la disolución . 
Cuando queremos imponer nuestras ideas a toda costa y desde cualquier método ¿ qué queremos proyectar en el Otro? Nuestro paupérrimo poder? La sensación del supuesto saber? Qué tipo de goce enfermizo abastece el ego de aquel que supone que se encuentra por encima del semejante?
Estos interrogantes y muchos más que se  pueden estar incorporándose a sus psiquis no encuentran respuesta en la realidad. Saben por qué?
Pues la cuestión decisiva en la especie humana se encuentra en su desarrollo cultural y en este punto se hace necesario que domine la perturbación de la convivencia que proviene de la pulsión de agresión y autoaniquilamiento. El momento actual merece un especial interés en este aspecto. Los seres humanos han hecho tamaño estrago de la convivencia no sólo entre ellos sino con la  naturaleza a tal punto que les será fácil exterminarse unos a otros.  De aquí buena parte de la inquietud contemporánea de infelicidad y su latente angustia.
Dice Freud “…y ahora cabe esperar que el otro de los dos poderes celestiales, el  Eros eterno, haga un esfuerzo para afianzarse en la lucha contra su enemigo igualmente inmortal. ¿Pero quién puede prever el desenlace?

Lic. Noemí Di Donato
Psicóloga U.B.A
Magister U.B.A    Doctoranda U.B.A

domingo, 21 de noviembre de 2010

Quien violenta a quien en las Instituciones?

 “ Victoria es el arte de continuar donde los otros resuelven parar”


Las Instituciones son construcciones que surgen de las necesidades sociales. Las educativas, en especial, surgen con el propósito de crear un conjunto de situaciones que permitan las adquisiciones de capacidades que no se encuentren en el hogar un ámbito propicio para su aparición y consecuente desarrollo.
El desafío permanente que tienen las Instituciones educativas radica en trabajar con el bagaje que cada niño trae como capital cultural que forma parte de su identidad.
Ahora bien, por qué piensan Uds. que esto está imposibilitado de realizarse? Cuál es el móvil de que nuestro semillero se vea afectado de tal manera que el devenir en estas Instituciones se transforme en un obstáculo?
Freud ya mencionaba en uno de sus escritos El malestar en la cultura, dando cuenta allí de la existencia de un plus que obtura los lazos con los otros. Cómo aparece esto en lo real? Aparece bajo la forma de prácticas destructivas tanto físicas como psíquicas.
Voy a hacer referencia a los síntomas recurrentes de violencia que se ejerce en las instituciones y fuera de ellas. No hay síntoma  ni fenómeno que esté aislado del contexto y de los determinantes del sujeto. La sociedad en estos últimos tiempos ha instalado una legalidad que no permite el acceso de ningún pensamiento que no este alineado  dentro de determinado contexto Esto  es visible dado que lo jóvenes se sienten extraños y extranjeros dentro de sus referentes cercanos:  la familia, la escuela, las instituciones, y, por otro, que estos referentes no pueden escuchar, ni absorber, ni asimilar lo que estos jóvenes intentan hacer oír dando a ver al otro una imagen dañada.
También es cierto que las Instituciones se encuentran violentadas por el paradigma verticalista que se sigue sosteniendo por temor al cambio. De qué cambio hablamos? Hablamos del cambio del tener que concensuar, del tener que escucharse, del tener que incorporar experiencias, del tener que aprender; nada de esto se quiere pues existe el temor.
Si,  el temor a perder espacios, a no alcanzar tal o cual puesto de poder o acercamiento a quien suponen poderoso. Esto es alarmante y preocupante pues,  en el mientras tanto transcurre la vida de los ciudadanos que quedan a la deriva sin soluciones para sus problemas más inmediatos, afectando su integridad física y psíquica.
Hacia el interior de la Instituciones funciona un esquema psicodinámico perverso impulsado por aquellos que hacen  como que pretenden cambios que en la práctica demuestran que nada cambia. Posicionados en ese espacio, aquellos que sí  quieren el cambio son violentados de diferentes modos, la persecución constante, la discriminación ergo la manipulación enfermiza al punto tal de poner en cuestión el empleo, sobre todo con aquellos que no han alcanzado aún la titularidad.
Cómo suponen Uds. que esto es asimilado por las victimas de semejante atentado a su subjetividad?
No nos olvidemos que los actores institucionales son seres humanos y tienen su historia como tal; habrá quienes lo pueden manejar pero habrá otros que se sienten sumamente afectados al punto que se enferman y proyectan de alguna manera todo ese quantum de angustia a sus alumnos.
Cómo separar esta invasión ejercida a quienes trabajan en las Instituciones y que a su vez tienen la responsabilidad de formar a  los que tienen que ser formados en este contexto enfermo?
La sociedad es un constructo, vale decir es un concepto ordenador de la realidad humana   por consiguiente quienes la conformamos  tenemos que comenzar a reflexionar acerca de que estamos dispuestos a realizar con la violencia, más allá de quejarnos, somos responsables y debemos hacernos cargo.  En cada uno de nuestros actos está inmersa la violencia. Cómo detectarla?
Pues realizando un punteo diario de cuantas veces intentamos hacer prevalecer nuestro pensamiento en detrimento del de los demás.
A qué le teme el Gobierno, el Ministerio de Educación, los gremios, las autoridades distritales, los padres, los docentes, los directivos en la escuela…a qué?
Me parece que uno de los puntos nodales de fricción en todo esto es el vacío de autoridad que existe en cada uno de los lugares de desempeño de los mencionados en el párrafo anterior y lo más grave aún es la ausencia de legitimidad que han logrado conseguir a la vista de los más jóvenes. Carecen de idoneidad, logran los cargos desde el amiguismo, desde los “contactos” pero nunca desde el conocimiento.
Es lamentable escuchar a los  sujetos que nos representan en el Congreso de la Nación, es lamentable la modalidad perimida de ascenso de los que van a dirigir las escuelas y por supuesto de los que acceden, ni hablar de los organismos que forman docentes.
No es lo enunciado aquí una violencia constante ejercida unos contra otros en aras de logros individuales en contraposición de  la visión de un país que se deshace poco a poco?  De un país que no respeta  a sus mayores? Que no respeta a sus jóvenes? Que quiere ser república y es una republiqueta?
La violencia a destajo es una de las formas más acabadas a la que recurren los ignorantes.
Decía Einstein
“Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes”

Noemí Di Donato
Licenciada en Psicología U.B.A
Magister U.B.A
Doctoranda U.B.A

martes, 26 de octubre de 2010

Nueva Etapa

A partir de hoy, comienza una nueva etapa dentro de mi incursión en el mundo informático habilitando un nuevo blog.
En este podrán encontrar artículos de mi anterior sitio y algunas innovaciones de gran interés.


Los invito a recorrerlo.

domingo, 6 de junio de 2010

REFLEXIONES DEL BICENTENARIO

“Pues todo lo que nace
Merece perecer
Por eso, cuando soléis llamar
Pecado, destrucción, en fin, el mal,
Es mi propio elemento”

Parlamento de Mefistófeles ante Fausto


Estamos en el Bicentenario de nuestro país. Qué cantidad de años verdad? En este momento me surgen infinidad de cosas que me agradarían saber, conocemos algunos avatares de aquellos que nos precedieron. Existen documentos que así lo indican y a partir de ellos cada uno de nosotros fue construyendo el pensamiento de esos semejantes. Se han escrito libros, se vertieron hipótesis de los principios que los abrigaba así como también se crearon posibles diálogos con aquellos hombres que la historia escolar se encargo de inmortalizar.

Seguramente como todo ser humano habrán tenido sus dudas, sus luchas internas, su malestar y se me ocurre que lidiar con lo precario del medio también habrá tenido su incidencia.

Sin embargo desde un análisis más exhaustivo se nos representa un sujeto que interactuando con su equivalente se permitía pensar en conjunto. Esto era así ya que las noticias que les acercaban desde el viejo mundo terminaban siendo compartidas por todos. Tal vez algunos lograban discernirlas mejor que otros, pero no importa de todas maneras se anoticiaban.

Da la sensación que la aldea se nutría del saber de unos para ir avanzando. La idea era poder construir realidades emparentadas con aquellas, fue el sueño de muchos. Si nos detenemos en esto, que debió ser para aquellos humanos algo tan natural, me refiero a la comunicación hoy se manifiesta como algo imposible de lograr. Es muy probable que los habitantes de aquel poblado tuvieran desacuerdos pero parecería que no abandonaban sus objetivos que estaban ligados a poder tomar decisiones propias, pero también sabían que para lograrlo debían trabajar todos unidos.

El odio, el amor, la envidia, la solidaridad, la vida, la muerte están en el sujeto humano. En algunos está más instalado que en otros pero de ninguna manera debería primar la actitud superyoica pues sino lo que ocurre es que no permite el desarrollo de esa persona y además obtura cualquier emprendimiento que se quiera realizar en conjunto.

El Superyo en los hombres de mayo estaba presente, lo supieron manejar? Estaría en orden de jerarquía el espíritu patriótico? Se dieron cuenta que si no se unían nunca iban a avanzar? Es evidente que adquirieron las herramientas para poder privilegiar la patria, las raíces, el espacio común y lo más importante el permitir dejar un país que pudiera ser habitado en paz por las generaciones que vendrían.

Cuántos valores se nos fueron transmitidos por aquellos hombres que solo contaban con un conjunto de valores que preferenciaban nada más ni nada menos que la esencia humana. Cuántas cosas que tenemos que recuperar, pero lo más acuciante es reivindicar el diálogo, la educación, que aquellas personas supieron colocar en primer lugar, aceptar las diferencias así como también recobrar la cultura del esfuerzo y del trabajo que supimos conseguir y que hoy a los doscientos años nos encuentra en paupérrima condiciones.

No les parece que estamos en franca deuda con nuestros patriotas y con nuestros sucesores?

Noemí Di Donato
Psicóloga U.B.A
Magister U.B.A
Doctoranda